Un camino de conversión: viviendo la Cuaresma en nuestro colegio
El tiempo de Cuaresma se caracteriza por ser una etapa de profunda reflexión personal y conversión. Es un llamado a detenernos, mirar nuestro interior y preguntarnos qué quiere Dios para nuestra vida.
Durante este tiempo litúrgico, la Iglesia nos propone tres pilares fundamentales: el ayuno, la oración y la limosna. Estas prácticas nos ayudan a ordenar el corazón, fortalecer nuestra relación con Dios y crecer en caridad con los demás.
La Cuaresma es también un tiempo de preparación hacia la fiesta más importante para los cristianos: la Pascua de Resurrección. Por ello, en nuestro colegio, fieles a nuestra identidad y valores, desarrollaremos diversas actividades que acompañen a los estudiantes en un verdadero itinerario de fe.
Un proceso para regresar a Dios
Este camino busca ayudar a niños y jóvenes a comprender la importancia de volver a Dios, especialmente a través de los sacramentos, de manera particular el Sacramento de la Reconciliación, se trabajará en los pasos esenciales de la confesión:
- El reconocimiento de los pecados.
- El propósito de enmienda.
- La confesión sincera.
- El cumplimiento de la penitencia.
Queremos que los estudiantes comprendan que Dios es un Padre lleno de misericordia, que siempre espera nuestro regreso. Sin embargo, muchas veces esa libertad se ve afectada por el pecado, una realidad que no siempre se entiende con claridad. Por ello, se ofrecerán catequesis breves durante los espacios de oración de la mañana, en las que se abordará qué es el pecado, cuáles son sus consecuencias y cómo afecta nuestra relación con Dios y con los demás.
Vivir el Viacrucis según cada etapa
Además, cada viernes se reflexionará sobre el Santo Viacrucis, adaptado a la realidad y edad de los estudiantes.
Los niños meditarán las estaciones desde sus propias experiencias y vivencias cotidianas. Los jóvenes, por su parte, profundizarán en situaciones propias de su etapa, conectando el camino de Jesús con sus desafíos personales.
Este itinerario cuaresmal nos invita a la reflexión y a la conversión, para prepararnos interiormente a celebrar con alegría la Pascua.
Desde la Pastoral Educativa, nos preparamos para vivir este tiempo con intensidad y compromiso, recordando que todos estamos llamados a regresar a Dios y renovar nuestro corazón.
